El pasado martes 5 de mayo, la Facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid fue testigo de un encuentro transformador centrado en la mezcla entre educación, migración y el mundo artístico. Durante la visita, se exploró cómo la música puede servir como herramienta poderosa para construir nuevas narrativas sobre las experiencias migratorias, desafiando estereotipos y fomentando una comprensión más profunda de la diversidad cultural.
Utilizamos el aspecto migratorio como medio para preservar identidades, compartir historias personales y crear espacios de encuentro entre comunidades diversas. Uno de los aspectos más relevantes abordados fue el papel de la educación musical en la formación de docentes conscientes de la diversidad en el sistema. Los futuros y futuras educadoras aprendieron estrategias para incorporar las músicas de diferentes culturas en sus aulas como voces auténticas que enriquecen el aprendizaje en grupo. Esta aproximación valida las identidades de los y las estudiantes y promueve la empatía y el respeto mutuo entre todos los miembros del colectivo migrante.
La sesión también reflexionó sobre cómo los discursos dominantes sobre la migración a menudo se construyen desde perspectivas externas y lineales. La música, en cambio, permite que las personas extranjeras sean protagonistas de sus propias historias, revelando la complejidad, la resiliencia y la creatividad que caracterizan sus trayectorias vitales. Al escuchar estas narrativas musicales, se desmontan prejuicios y se abre espacio para diálogos más auténticos y transformadores.
Fue un placer para Sofia Buc, educadora y artista de Asociación Garaje, compartir sus conocimientos y vivir una experiencia en vivo sobre beatmaking en la Universidad Complutense de Madrid.







